CAC

Preguntas frecuentes

La Conciliación se destaca por ser un proceso de carácter reservado y confidencial, donde el secreto profesional juega un rol muy importante. Al ser un proceso administrado por el CAC, una de las ventajas es que el Centro se encarga de realizar el seguimiento adecuado para que el proceso conciliatorio se desarrolle de la manera más rápida y adecuada según su normativa procedimental, lo cual le da mayor seriedad que una Conciliación no administrada. Lo más importante es que el Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara Nacional de Comercio, cuenta con una lista de conciliadores que están acreditados por el Ministerio de Justicia de Bolivia.

La conciliación puede ser aplicada para solucionar todo conflicto susceptible de Transacción que se encuentre o no, dentro de la tramitación de un proceso judicial (incluso dentro de un Arbitraje).

No es obligatorio. Las partes pueden acordar que hayan varios conciliadores y estos deberán trabajar de manera coordinada o bien pueden llevar iniciativas independientes que tiendan al advenimiento de las partes.

La duración de un proceso conciliatorio va a depender de la cantidad de audiencias (reuniones) continuas que sean necesarias para llegar al advenimiento de las partes dentro del menor tiempo posible.

Una vez que las partes llegan a un acuerdo, el proceso concluirá con la suscripción del acuerdo celebrado, en el cual, de forma escrita, se expresen los derechos y obligaciones de cada una. Este acuerdo escrito tiene calidad de cosa juzgada.

Por otro lado, en caso que las partes no puedan llegar a un entendimiento, se procede a la suscripción de un acta que establezca la imposibilidad de alcanzar la Conciliación entre las partes.

Las ventajas del Arbitraje son las siguientes:

– Menor saturación en los Organos Jurisdiccionales
– Economía
– Celeridad
– Certeza
– Simplicidad
– Flexibilidad e informalidad procesal
– Confidencialidad
– Elección de árbitros según especialidad
– Posibilidad de elección del derecho sustantivo
– Especialización en la materia
– Mayor efectividad y eficacia
– Validez legal absoluta
– Apelación limitada
– Posibilidad de elección del derecho aplicable

Los asuntos que pueden someterse al Arbitraje son las siguientes:

– Controversias surgidas o que puedan surgir de relaciones jurídicas
– Existencia de derechos disponibles
– No afectación del orden público
– Antes, durante y después de un proceso judicial
– Estado participa en procesos cuando versen sobre derechos disponibles y deriven de relación jurídica patrimonial de derecho privado o de naturaleza contractual

La ley 1770 de Arbitraje y Conciliación de Bolivia, en su artículo 6 establece que las materias excluidas de Arbitraje son las siguientes:

– Las cuestiones sobre las que haya recaído resolución judicial firme y definitiva, salvo los aspectos derivados de su ejecución
– Las cuestiones que versen sobre el estado civil y la capacidad de las personas
– Las cuestiones referidas a bienes y derechos de incapaces, sin previa autorización judicial
– Las cuestiones laborales

Los pasos de un proceso arbitral en general son los siguientes:

ETAPA PRE-ARBITRAL

– Solicitud de Arbitraje
– Sesión Preparatoria de Arbitraje
– Conformación del Tribunal Arbitral

ETAPA ARBITRAL

– Presentación de la Demanda
– Contestación a la Demanda y Reconvención
– Audiencia de Sustentación de Posiciones
– Apertura del Término Probatorio
– Clausura de las Actividades Probatorias
– Presentación de Alegatos
– Laudo Arbitral
– Explicación, Enmienda y Complementación
– Ejecutoria del Laudo

La parte actora deberá presentar una nota de solicitud dirigida al CENTRO DE CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE (CAC) de la CAMARA NACIONAL DE COMERCIO, en la cual se proponga árbitro de parte, se explique suscintamente el contenido de la controversia, la identificación de las partes, la manera de tomar contacto preliminar con ellas (representante o apoderado, dirección, teléfono, fax, e-mail, etc.) y principalmente adjuntar a la solicitud el contrato donde se encuentre la Cláusula Arbitral o en su defecto el Compromiso Arbitral.

Una vez presentada dicha solicitud, el CAC procederá a cursar notas y comunicados a las partes, con el fin de comenzar con los trámites preliminares para la realización del proceso propiamente dicho, invitando a las partes a una Sesión Preparatoria de Arbitraje.

Por supuesto y se trata de la denominada Cláusula Arbitral. Esta Cláusula debe incluirse en todo contrato para otorgar mayor seguridad jurídica a sus actos y así poder prevenir o terminar litigios, obviando trámites, costos y formalismos procesales.

Si usted desea incluir la Cláusula Arbitral en sus contratos haga clic aquí para ver el modelo que nosotros le sugerimos.

Por otro lado, en caso que las partes no puedan llegar a un entendimiento, se procede a la suscripción de un acta que establezca la imposibilidad de alcanzar la Conciliación entre las partes.

Si no incluyó la Cláusula Arbitral en su contrato o lo pactó de manera oral y desea resolver su conflicto a través de un proceso alternativo a la justicia ordinaria, puede acordar con la parte contraria mediante un compromiso especial que se solucione a través de Arbitraje o Conciliación.

De igual forma puede acudir al Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara Nacional de Comercio, donde le brindaremos asesoramiento correspondiente o haga clic aquí para ver el modelo que le sugerimos.

El número de árbitros que puede conformar un Tribunal Arbitral debe necesariamente ser un número impar. Si ambas partes no llegan a un acuerdo en el número de árbitros, serán obligatoriamente tres árbitros.

Un Arbitraje en general es llevado a cabo por uno o tres árbitros. Cuando se convenga en el nombramiento de un solo árbitro, cada parte propondrá a la otra el nombre de una o más personas que se encuentran dentro de las listas de Árbitros del Centro de Arbitraje y Conciliación. Si dentro del plazo establecido las partes no llegan a un acuerdo, la Comisión de Conciliación y Arbitraje será quien lo designe.

En caso de un Arbitraje con tres árbitros, las partes pueden convenir en la designación de los mismos. Si no existe un acuerdo, cada parte nombrará uno dentro del plazo establecido. En el caso que no hagan la designación correspondiente, será la Comisión de Conciliación y Arbitraje quien designe.

En caso que se decida por tres árbitros, las partes pueden convenir de mutuo acuerdo la designación del tercer árbitro. Asimismo, las partes de mutuo acuerdo pueden convenir que sean los árbitros de parte quienes designen al tercer árbitro. Si en su caso, las partes o los árbitros no designen a su árbitro, el Centro de Arbitraje y Conciliación será quien lo designe.

Cada árbitro que se elija para la resolución de un conflicto es un tercero imparcial que no está vinculado con ninguna de las partes. Se denomina “árbitro de parte” al árbitro elegido por una parte en base a su criterio y convencimiento de que el árbitro elegido actuará en sus funciones como un verdadero profesional, basándose en la imparcialidad que éste debe tener en un proceso.

No es obligatorio, el Arbitraje se destaca por ser un proceso donde las partes convienen y eligen a las personas aptas e idóneas para que decidan con equidad sobre sus intereses y especialidad. Es decir que dependiendo del tipo de conflicto que se desea resolver, se puede elegir al o a los árbitros según la especialidad profesional que se requiera.

El Estado puede participar en procesos de Arbitraje siempre y cuando los conflictos surgidos se refieran a derechos que sean válidos y que deriven de algún vínculo de derecho con bienes patrimoniales adquiridos u obtenidos de forma contractual. Estos conflictos pueden ser sometidos tanto a un Arbitraje Nacional como Internacional, dentro o fuera del territorio nacional sin necesidad de autorización previa.

Si, cuando la parte no responde a la demanda interpuesta en su contra, las actuaciones arbitrales siguen su curso en rebeldía de la parte. Esto se debe a que al momento de firmar las partes, el contrato que incluye la Cláusula Arbitral, voluntariamente acordaron someter al arbitraje las controversias futuras surgidas de la formación del vínculo contractual.

Si las partes llegan a una Conciliación o Transacción que resuelve el conflicto que se está arbitrando, se da por terminado el proceso arbitral y la Conciliación o Transacción acordada se homologa a Laudo Arbitral (sentencia que emite el Tribunal Arbitral) que va a tener la misma naturaleza y efectos que cualquier otro dictado sobre el fondo de la controversia.

Existe la posibilidad que la Transacción o Conciliación sea parcial y no resuelva otros puntos demandados, si esto ocurre, el proceso arbitral debe continuar sobre aquellos puntos controvertidos.

Por supuesto que si. El Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara Nacional de Comercio de Bolivia está facultado para llevar adelante procesos internacionales. Es más, actualmente es la Sección Nacional de la Comisión Interamericana de Arbitraje Comercial y el Capítulo de la Comisión de Mediación y Arbitraje del Centro de Cámaras de Comercio del MERCOSUR.

Una vez que el Tribunal Arbitral ha dictado el Laudo Arbitral, éste debe ser cumplido voluntariamente por las partes ya que tiene carácter definitivo, es inapelable e irrevocable, pues ningún Tribunal puede examinar, ni decidir sobre el fondo de la sentencia emitida.

Si se da el caso que una de las partes no cumple con el fallo, éste se hará cumplir a través de las autoridades jurisdiccionales competentes.

Si se da el caso que el Tribunal Arbitral tuvo un error, omitió algún aspecto a solucionar o el Laudo de algún modo es incomprensible, se solicita al Tribunal Arbitral se manifieste al respecto dentro del plazo establecido mediante una solicitud de complementación y enmienda.